Categorías
Blog

DIAGNÓSTICO, PRONOSTICO Y TRATAMIENTO

CLAVES PARA IDENTIFICAR LOS PROBLEMAS EN TU EMPRESA, Y NO CONFUNDIR EL SÍNTOMA CON LA CAUSA

Probablemente si te hablo de Virginia Apgar no sepas quién fue, salvo que estés vinculado/a al sector de la Medicina.

Si te digo que creó el test de Apgar, tampoco sabrás de qué te estoy hablando.

Pero si lees que existen opciones de que si ella no hubiera existido quizás tú o yo no estaríamos aquí, al menos si creo que despierte tu curiosidad.

Virginia Apgar fue una pediatra estadounidense, investigadora y divulgadora, que diseño un método que lleva su apellido, y con el que desde 1953 se evalúa el estado de salud de los recién nacidos en los primeros instantes de sus vidas.

El método consiste en valorar y puntuar aspectos que pueden ser problemas en sí o síntoma de problemas de salud, como la frecuencia cardiaca, color de piel, esfuerzo respiratorio, presencia de reflejos y tono muscular. El personal sanitario asistente, siguiendo unos protocolos, asigna entre 0 y 2 puntos a cada una de esas variables, para después sumarlas todas, y obtener un resultado que puede ser de hasta 10 puntos.

A mayor puntuación, mejor estado de salud. Si, por ejemplo, el bebé tiene una puntuación de entre 5 y 7, probablemente necesite algún tipo de ayuda, por ejemplo, oxígeno.

De esta forma, se sabe el estado de salud global, pero también y, sobre todo, pone en alerta de problemas concretos, para así intervenir sólo en los aspectos que puedan estar poniendo en riesgo la vida de los recién nacidos, salvando sus vidas en muchos casos.

Con el test se conocen al menos estas tres cosas:

  1. Si existe algún problema
  2. Dónde está y la gravedad del mismo
  3. Y, sobre todo, qué hacer en cada caso

Para que nos hagamos una idea, en España en 1950, la tasa de mortalidad infantil era de 90,5 por cada 1000 nacidos. Y en la siguiente gráfica podemos ver la evolución que ha seguido esta cifra. El último dato publicado fija la cifra en 2,7 por cada 1.000 nacidos, que dicho sea de paso está por debajo de la media de la UE.

Y, ¿por qué hablo de esto?, porque leyendo un artículo sobre Virginia Apgar hace ya algún tiempo, me inspiró a diseñar una herramienta o método, que sirviera para valorar la situación de una empresa en cualquier momento, y poder intervenir de forma directa en las áreas que puedan suponer un peligro para su supervivencia.

DESCRIPCIÓN DE LA HERRAMIENTA TALENTARIA 360°

Igual que cuando queremos saber el estado de salud de un recién nacido no se mira únicamente el ritmo cardiaco, cuando queremos saber la situación de una empresa, tampoco miramos únicamente su balance, que, siendo significativo, no te garantiza que la empresa no tenga problemas, o que, teniéndolos, tengas las soluciones adecuadas.

Si tu empresa necesita oxígeno, tener un buen desfibrilador no serviría para nada y menos para que se salve.

¿Cómo podemos saber “el estado de salud” de una empresa y, sobre todo, en qué áreas es más urgente intervenir?   

Pues según a quién preguntes te dirá algo diferente, pero está claro que hay 3 partes que son imprescindibles y comunes a todas las empresas:

  1. Empresario
  2. Cliente
  3. Equipo humano
  1. Valoración de la empresa desde la perspectiva del empresario

Para un empresario, además de ver como su iniciativa empresarial alcanza el éxito, lo importante ya que ha realizado una inversión, es por un lado revalorizar la misma, y además una rentabilidad que incluya como mínimo la prima de riesgo correspondiente. Es decir, busca la eficiencia en su inversión.

Y ¿cómo podemos medir ésta?, pues por un lado analizando el balance y cuenta de resultados de la empresa, centrándonos en los grupos que nos faciliten la siguiente información:

  • Fondo de maniobra
  • Estructura de financiación
  • Morosidad
  • Margen Bruto
  • ROI
  • ROE

Se trata básicamente de tener respuesta a las siguientes dos preguntas:

  1. ¿Es capaz esta empresa de devolver lo que debe?
  2. ¿Cuál es la capacidad de generar beneficios?

Imaginemos que estos datos son buenos, ¿tenemos garantía con ello de que la empresa tiene futuro?, ¿podemos saber si los próximos ejercicios serán buenos para ella?, pues con sólo estos datos, rotundamente NO.

Necesitamos además saber que piensan nuestros clientes, si van a seguir confiando en nosotros, si están satisfechos con los productos que les vendemos, o los servicios que realizamos. Al final, son éstos los que validarán los mismos.

  • Valoración de la empresa desde la perspectiva del cliente

¿Cómo podemos saber qué piensan los clientes de la empresa?, pues vamos a obtener información que después analizaremos por dos vías:

  1. Registrar la evolución durante 4 ejercicios de una serie de parámetros, y compararlos con los objetivos que tenga la empresa. Por ejemplo:
    1. Ventas
    1. Núm. clientes totales
    1. Clientes nuevos
    1. Ticket medio por cliente
    1. Incidencias, devoluciones, etc.
  2. Por otro lado, una encuesta al cliente para saber el grado de satisfacción y si nos recomendaría a otras personas.

Y así ya tenemos una visión más amplia de la empresa, y por tanto más información para tomar mejores decisiones.

Y, ¿ya está?, ¿estamos en condiciones con los datos obtenidos de saber si la empresa seguirá generando beneficios, o pérdidas? Pues la respuesta es no, al menos no del todo. Faltaría la tercera valoración y no por última, menos importante.

  • Valoración de la empresa desde la perspectiva de sus empleado y colaboradores

Es sin duda una parte imprescindible en cualquier organización, las personas que con su talento:

  • Crean mejores experiencias para los clientes
  • Con su emprendimiento, – ¿quién dijo que trabajando por cuenta ajena no se pueda emprender? -, mejoran procedimientos y procesos e innovan
  • Crean un ambiente de motivación
  • Desarrollan trabajo en equipo con grandes resultados
  • Generan compromiso, etc.

Cualquier organización que quiera tener futuro debe hacer tres cosas de máxima importancia:

  1. Detectar talento
  2. Desarrollar talento
  3. Retener talento

Una empresa sin talento es una empresa sin futuro.

Y, por otra parte, quizás no podamos tener a los mejores, pero sí que los que tenemos quieran ser los mejores.

Cuando llego a las empresas siempre formulo las siguientes preguntas, a sus directivos les pregunto si “¿tiene a las personas que quieren o las que no les queda más remedio?”

A los trabajadores la misma pregunta formulada de una forma diferente, “¿estás en esta empresa porque quieres, o estás aquí porque no tienes una opción mejor?”

El objetivo es que las personas que forman parte de la organización sean las que la empresa quiere, no las que no queda más remedio, y que estas personas estén en la organización porque quieran estar, no porque no les quede más remedio.

Para saber qué opinión tienen los empleados de su empresa, y la gestión que esta hace del talento, la herramienta hace lo siguiente:

  1. Recoger y comparar datos sobre:
    1. Absentismo laboral
    1. Inversión en formación
    1. Rotación en la plantilla.

Datos que compararíamos con los datos publicados por el INE, FUNDAE, o instituciones de prestigio reconocido.

  • Por otro lado, realizamos un estudio mediante una encuesta anónima, para medir y valorar el ambiente laboral. Con ella indagaremos sobre los aspectos que más valoran los colaboradores para trabajar en una organización, desde remuneración, reconocimiento, flexibilidad, etc. y qué valoración hace de ellos en su empresa actual. Todo ello, nos proporcionará una nota mediante un algoritmo que mide el clima laboral.  

Con esta información ya si que estaríamos en condiciones de saber las opciones de futuro que tiene la empresa, y en qué áreas intervenir en caso de que fuera necesario, o incluso conocer las fortalezas de la empresa para profundizar sobre las mismas.

Lo mismo que en el test de APGAR los sanitarios asignan un valor a cada parámetro y determinan así si hay que intervenir o no, nuestra herramienta lo hace igual, en base a una serie de algoritmos, y comparándolos con datos de muestra que significan un valor adecuado o no para la empresa en cada área.

Cada una de ellas tendrá un valor máximo de 5 puntos (Empresario, clientes y trabajadores), y el máximo global será de 15.

Consideramos que para que la empresa tenga “una salud adecuada”, se deben cumplir dos premisas:

  1. La valoración global debe ser mínimo de 9 puntos.
  2. Cada área debe tener un mínimo de 3 puntos.

De esta forma tenemos por un lado información de la situación global, y por otro lado sabemos si hay algún área con problemas.

Recuerda: si necesitas un desfibrilador, la máquina del oxígeno no te sirve.

La propia herramienta además de ofrecerte un diagnóstico, propone un plan de acción específico de cada área, y nuestro servicio personal para acompañarte durante todo el proceso hasta que los valores obtenidos garanticen el futuro de tu organización, y nuestra satisfacción por el servicio prestado.

Categorías
Blog

Hablando con Ffranqueza

Cuántas veces has terminado el día con la sensación de no haber parado ni un minuto pero no haber producido casi nada?

Que te has propuesto terminar una tarea pero te has entretenido en cien mil cosas y, al final, no has terminado ninguna?…pues eso tiene remedio, y la solución se llama “gestionar bien el tiempo”.

Precisamente, la empresa extremeña “Innova Consulta” va a desarrollar un taller sobre la gestión del tiempo dirigido a altos directivos y particulares que quieren hacer sus días más productivos y exitosos.

El encargado de impartir el taller será el coach Javier Risco, experto en impartir enseñanzas para mejorar nuestras capacidades profesionales y personales. Risco promete el milagro de conseguir tiempo para uno mismo al final del día, eso sí, dejando todos los deberes hechos.

Escuchar Audio Mp3

Referencia. Entrevista en Programa “Hablando con Ffranqueza” Canal Extremadura (España).