Dime cómo se comportan tus empleados y te diré cómo eres

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Solemos decir que los niños imitan a sus padres y se comportan como ellos, como soy padre me incluyo, que aprenden lo que ven, conductas, gustos, incluso modelos de pensamiento.

Con ellos pasamos ummm, ¿mucho tiempo?, y además somos sus referentes, ejercemos una influencia consciente y también inconsciente porque nos observan sin que nos demos cuenta.

Está claro que sus conductas hablan de ellos, pero también lo hacen de nosotros, y en muchos casos nos llevamos alegrías y también disgustos por lo que ocurre.

En el entorno laboral, donde pasamos muchas más horas que con nuestros hijos, y naturalmente con las salvedades oportunas, ocurre un poco igual, especialmente si eres el empresario, directivo, o tienes personas bajo tu responsabilidad.

Por si no lo sabes, eres un referente, y no siempre un buen referente, y si no tienes el rendimiento que quieres de tu equipo además de preguntarte que hacen mal ellos, deberías preguntarte que puedes hacer mejor tú para que ellos hagan mejor su trabajo.

Obviamente queremos el mejor resultado, cómo lograrlo no es tan obvio, especialmente cuando éste depende en buena parte de las personas con las que compartimos tanto tiempo, energía y emociones.

Yo invitaría a hacernos las siguientes preguntas y en las respuestas no apuntar siempre hacia fuera con la mira telescópica, para tomar conciencia y trazar una estrategia si es que lo consideras necesario.

Sabiendo que tu equipo es el presente y futuro de tu empresa, ¿estás satisfecho con su aportación?, ¿hasta dónde crees que se puede mejorar sin hacer ningún cambio?, ¿y empeorar?

¿Sabes si los lunes son un mal día para tus empleados?, ¿hacen fiesta los viernes?

¿Se van de la empresa con rapidez tus mejores empleados?, ¿estás satisfecho con los que se quedan?

¿Entregan lo mejor de ellos o lo justo para que nadie les llame la atención?

¿Es tu empresa un lugar para quedarse o sólo es un lugar de paso?

¿Qué quieres tú que sea y qué haces para lograrlo?, ¿Te quedarías tú si no fuera tu empresa?

Podríamos seguir haciéndonos preguntas, si bien creo que es más interesante que nos centremos por el momento en estas respuestas.

Si el resultado de tu equipo es satisfactorio para ti, enhorabuena porque una parte importante en el mérito será tuya. Entiendo entonces que estarás enfocado en cómo mejorar, en facilitar un desarrollo profesional a quienes lo demanden, tendrás una comunicación efectiva, donde fluye la información necesaria.

Imagino también que les dirás que esperas de ellos, entiendo que habrá lugar para la innovación, que tendrás un equipo que tiene claros sus objetivos, y que los errores tienen una parte importante de aprendizaje.

Imagino entonces que los lunes serán un buen día para ellos, y por supuesto celebrarán los viernes.

Todos trabajamos a cambio de una remuneración, y además queremos que sea lo más justa y generosa posible, pero, ¿eso es todo?, habrá quien piense que sí, o que si no es todo al menos si es suficiente, y no seré yo quien les lleve la contraria.

Por otra parte, todas las empresas necesitan resultados, si no hay rentabilidad no hay empresa, y también lanzo la misma pregunta, ¿es eso todo?

Entiendo que hay un espacio común donde transcienda rentabilidad y remuneración, un gran océano azul donde desarrollar el compromiso, la motivación, la mejora continua al estilo Kaizen, un espacio para romper techos de cristal.

Como líder de tu organización, departamento, o equipo tienes la máxima responsabilidad de que así sea, de generar ese espacio.

Es una tarea ardua y apasionante a la vez, y aunque con una dosis de idealismo, es la Visión de Talentaria, y que desarrollamos en el método Talentaria 360º.

360º en el sistema sexagesimal son los grados que mide la circunferencia, y en nuestro método o modelo de gestión, es el lugar donde agrupar y desarrollar las competencias necesarias para encontrar ese espacio. En su avance y evolución al girar esa circunferencia atraerá por el efecto de la fuerza centrípeta a personas que apuesten por el desarrollo y el crecimiento y, expulsará a quienes legítimamente sólo quieren rentabilidad o salario. A ti como líder te ayudará en el desarrollo de las competencias necesarias para que encuentres tu nivel óptimo y en tu equipo se fomentará la actitud del liderazgo, para obtener siempre el mejor resultado posible.

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